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lunes, 24 de octubre de 2022

La Carreta.

  Buenos  días de este lunes: 24-10-2022, apreciados lectores de este blog de lecturas y sano entretenimiento. La invitación es a leer el cuento [La carreta], con el cual se trabajan valores como el agradecimiento, la honestidad, el trabajo. Escrito por Manuel Ibarra  en el año 2012, aparece incluido en el libro [El Mágico Mundo de los Cuentos Infantiles] ISBN: 978-980-75-46-03-4



La carreta


Gruesas gotas de sudor, corrían por la arrugada frente de don Lorenzo Sarmiento, llevaba varias horas empujando la carreta por el desolado camino.  Las pocas personas que a esa hora de la tarde transitaban por la vía, le miraban con extrañeza, sin embargo continuaban su marcha sin atreverse a preguntarle nada. Pero una anciana de nombre Carmen Julia, 

se detuvo a un lado del anciano y le pregunto:

-?Disculpe señor pero me puede explicar por qué empuja esa carreta tan pesada y con ese burro encima?.

Don Lorenzo detuvo su marcha y arrugando el entrecejo respondió:

- Mi doña es usted la  única persona que se ha atrevido a preguntarme esa cosa, pero mí deber de buen ciudadano es responderle: mire yo empujo esta carreta con este pesado burro encima, porque le estoy muy agradecido, ya que por más de veinte años este animal me ha cargado sobre su lomo sin nunca quejarse y yo en agradecimiento ahora está  viejo y enfermo, lo llevo a la sabana para que se alimente y al río para que tome agua-.

Al escuchar aquella respuesta tan honesta y sincera. Doña Carmen Julia abrió los labios de par en par y una  exclamación salió  de su boca:

¡Caramba lo felicito señor, de verdad que en este mundo hay poca gente tan agradecida como usted!.

La anciana continuo su camino mientras don Lorenzo aceleró el paso empujando con fuerza la pesada carreta.


Fin.


Autor: Manuel  Ibarra  

Caracas/Venezuela 

24-10-2022

Derechos reservados.

domingo, 16 de octubre de 2022

Los grandes inventos del hombre.

 







Feliz tarde de este domingo: 16-10-2022, apreciados lectores de este blogs de literatura infantil y juvenil. La invitación es a leer el cuento infantil y educativo[Los grandes inventos del hombre], el cual forma parte del libro[Enrriqueta y Pedrito, la escuela y mis cuentos], disponible en: Amazon.com  ISBN-10: 1520923988.  

Titulo: Los grandes inventos del hombre.


Estaba un día la maestra Enrriqueta, explicando sobre los grandes inventos del hombre:

-Escuchen niños, presten atención , a lo largo de la historia el hombre ha creado grandes inventos por ejemplo invento la rueda y allí están los carros, creo el motor y  allí están los barcos, los aviones, asi como también  el teléfono, la radio, la televisión  las computadoras-.

En ese momento Pedrito alzó la mano y argumento:

¡Maestra, maestra disculpe pero se le olvido mencionar al invento más grande que ha creado el hombre en mi opinión, escuche y le explico, el otro día mi abuelo le lanzó  un piropo a mi abuela, yo escuche cuando le dijo que estaba muy bonita, ella muerta de la risa respondió[Caramba viejo de verdad que esos lentes que te compraste te han salido muy buenos], escuchó maestra por eso digo que para mí, el invento más  grande creado por el hombre, son los lentes, eso que mi abuelito tiene como ochenta años de edad-.

Todos los alumnos se echaron a reír ante las ocurrencias de Pedrito mientras la maestra Enriqueta sin poder ocultar la risa intervino para decir:

-Escuchen niños, tiene razón  Pedrito porque los lentes son de gran utilidad para las personas, en especial para las que tienen problemas con la vista. Ahora bien Pedrito ten presente que en el caso de tus abuelitos que han vivido tantos años juntos, debe ser muy común que se expresen esas palabras de amor y de afecto. Bueno mis niños la clase ha terminado, esto ha sido todo por hoy  nos vemos mañana.

Fin.


Autor: Manuel  Ibarra  

Caracas/Venezuela 

16-10-2022

Derechos reservados.




lunes, 10 de octubre de 2022

Los días de la semana.

 










Buenos días de este lunes: 10-10-2022, apreciados y respetados lectores, de este blogs de literatura infantil y juvenil.  Presento ante ustedes mi cuento infantil y muy educativo denominado [Los días de la semana*, el cual forma parte de mi iniciativa de apoyo escolar. Si prefieres puedes consultarlo en facebook, ingresando al grupo: Amigos a los que les gusta el Mágico Mundo de los Cuentos Infantiles.


Titulo:  Los días de la semana

Genero: Fantástico.


Estaban una mañana discutiendo los días de la semana, en relación a cual de ellos era el más importante. En ese momento intervino el lunes y dijo:

-Sin lugar a dudas yo soy el más importante de todos ustedes, ya que conmigo se inicia la jornada laboral-.

Soltando una larga carcajada el martes  alzó la voz para decir:

-Esta usted muy equivocado amigo porque yo también   formo parte de la jornada laboral de las personas.  Además de que algunas personas me tienen miedo y respecto, acaso no ha escuchado decir que : [Lleqo el martes ni te cases ni te embarques].-

Sentado en una esquina de la mesa, el  miércoles  argumentó :

-Disculpen señores pero yo también tengo importancia, ya que por alguna razón constituyo la mitad de la semana-.

La discusión se tornaba cada vez más fuerte cuando de pronto el jueves afirmó:

-Oigan amigos no se olviden que yo también formo parte de los días  de la semana.-

Dando un salto de la silla donde estaba sentado, el viernes exclamó:

¡Señores no pueden negar mi importancia ya que conmigo concluye la semana laboral!.

Seguidamente el sábado que hasta ese momento no había intervenido dijo:

-Sin dudas que el viernes está muy equivocado, ya que la semana laboral en muchos países  concluye es conmigo-.

Viendo y escuchando que aquella discusión no terminaba, el domingo intervino para decir:

-Señores por favor escuchen con atención . De verdad que en sus argumentos e intervenciones, muchos de ustedes tienen razón pero los días de la semana somos siete y se inicia conmigo[ domingo, lunes. martes. miércoles , jueves. viernes y sábado] otra cosa es hablar o discutir sobre la jornada laboral, la cual en muchos  países  se inicia el día lunes y concluye el día sábado al mediodía o día completo dependiendo de la actividad comercial, industrial o de servicios pero igualmente el día domingo forma parte del pago y como descanso.  Recuerden que mi importancia como día  de descanso de la semana radica en que las personas y familias se dedican a pasear, ir la cine, a la playa, al parque, al teatro. Además soy de todos ustedes el único día  escogido como nombre para las personas, hombres, mujeres y niños, pero lo más importante es que somos hermanos y por lo tanto debemos mantenernos siempre unidos como los días de la semana -.


Fin.


Autor: Manuel  Ibarra  

Caracas/Venezuela  

10-10-2022

Derechos reservados.

 



lunes, 3 de octubre de 2022

Las ocurrencias del numero uno.

 








Las ocurrencias del número uno.


Se presento un día una situación en el salón de clases del 4 to grado [B], cuando iniciadas las actividades y los números  naturales copiaban  las indicaciones del pizarrón. En ese momento hizo su entrada de manera apresurada el número  uno quien dirigiéndose al número  cinco le indico que se levantara de su pupitre ya que ese era su asiento de primera fila en la clase. El número  cinco continuo sentado sin prestarle atención, entonces el uno dirigiéndose a la maestra Rosita Pérez pregunto:

?Maestra quien esta de  primero en su lista el uno o el cinco?.

Un poco sorprendida por aquella inesperada pregunta y viendo que todo el salón aguardaba por su respuesta la maestra respondió:

-Sin lugar a dudas que el número  uno-.

Soltando una larga carcajada el uno le indico al cinco:

-Por favor has escuchado a la maestra, así que levántate y busca tu lugar en la fila de pupitres-.

Todo el salón estallo en carcajadas ante las ocurrencias del número  uno fue entonces cuando la maestra Rosita nuevamente llamo al orden:

- Silencio y por favor continuemos con las actividades lo único que deseo es que llegues puntual número   uno-.

Inmediatamente el uno afirmo:

-Tiene usted en parte razón maestra pero como no me ha preguntado el motivo por el cual llegue un poco tarde a clase, le diré que fue por un justo motivo ya que estaba comprando un regalo a la número  dos, quien esta de cumpleaños y quería darle este obsequio en nombre de todos los números naturales[1,2,3,4,5,6,7,8,9] que integramos este salón de clase-.

Seguidamente los aplausos se escucharon por todos los rincones cuando el galante número  uno le entrego el presente a la hermosa número  dos, cariñosamente abrasándola y dándole un beso en las  sonrojadas mejillas. La maestra Rosita intervino para indicar que las felicitaciones por  el cumpleaños quedarían para después de terminada la clase.    

Fin. 


Autor:   Manuel  Ibarra  

Caracas/Venezuela

03-10-2022 

Derechos reservados.

sábado, 1 de octubre de 2022

Bienvenido Octubre de 2022.

 












Feliz sábado: 01-10-2022, apreciados amigos de MenIII blog de literatura infantil y juvenil. La invitación es para que interactúes con los variados archivos, en donde podrás leer cuentos infantiles, fantásticos, educativos y muy humorísticos. También hay información cultural multidiversa, poesías en diferentes géneros. Próximamente se actualizará información relacionada con las actividades escolares que en el caso de Venezuela se inician el próximo: 03-10-2022.


martes, 23 de agosto de 2022

Las habichuelas mágicas.

 





Feliz martes: 23-08-2022, apreciados lectores de este blog de literatura infantil y juvenil. Deseo invitarles a leer este hermoso cuento infantil [Las habichuelas mágicas], del gran escritor Hans Cristhian Anderson. Pueden disfrutar de su lectura en familia y compartir con amigos.



LAS HABICHUELAS MÁGICAS.


Periquín vivía con su madre, que era viuda, en una cabaña en el bosque. Como con el tiempo fue empeorando la situación familiar, entonces la madre determino mandar a Periquin a la ciudad, para que allí intentase vender la única vaca que poseían.

El niño se puso en camino, llevando atado con una cuerda al animal y se enontro con un hombre que llevaba un saquito de habichuelas.


—Son maravillosas —

explicó aquel hombre—. 

Si te gustan, te las daré a 

cambio de la vaca.


Así lo hizo Periquín, y volvió muy contento a su casa. Pero la viuda, disgustada al ver la necedad del muchacho, cogió las habichuelas y las arrojo a la calle. Después se puso a llorar.


Cuando se levantó Periquín al día siguiente, fue grande su sorpresa al ver que las habichuelas habían crecido tanto durante la noche, que las ramas se perdían de vista. Se puso Periquin a trepar por la planta y sube que sube, llego a un pais desconocido. Entro en un castillo y vio a un malvado gigante que tenia una gallina que ponía un huevo de oro cada vez que el se lo mandaba.

Esperó el niño a que el gigante se durmiera, y tomando la gallina,  escapo con ella. Llego a las ramas de las habichuelas y descolgándose, toco el suelo y entro en la cabaña. La madre se puso muy contenta y asi fueron vendiendo los huevos de oro y con su producto vivieron tranquilos mucho tiempo hasta que la gallina se murió y Periquin tuvo que trepar por la planta otra vez, dirigiéndose al castillo del gigante. 

Se escondió tras una cortina y pudo observar como el dueño del castillo iba contando monedas de oro que sacaba de un bolso de cuero. En cuanto se durmio el gigante salio Periquin y recogiendo el talego de oro, echo a correr hacia la planta gigantesca y bajo a su casa. Asi la viuda y su hijo tuvieron dinero ir viviendo mucho tiempo.


Sin embargo, llegó un día en que el bolsón de cuero del dinero quedo completamente vacío. Se cogió Periquin por tercera vez a las ramas de la planta y fue escalándolas hasta llegar a la cima. Entonces vio al ogro guardar en un cajón una cajita que cada vez que se levantaba la tapa, dejaba caer una moneda de oro.  Cuando el gigante salió de la estancia, cogio el niño la cajita prodigiosa y se la guardo.


Desde su escondite vio Periquín que el gigante se  tumbaba en un sofá y un arpa, ¡oh maravilla!. tocaba sola, sin que mano alguna pulsara sus cuerdas, una delicada música. El gigante , mientras escuchaba aquella melodía fue cayendo en el sueño poco a poco. Apenas le vio asi, Periquin cogió el arpa y echo a correr. Pero el arpa estaba encantada y al ser tomada por Periquin, empezó a gritar:


—¡Eh, señor amo, despierte usted, que me roban!.

Despertóse sobresaltado el gigante y empezaron a llegar de nuevo desde la calle los gritos acusadores:

—¡Señor amo, que me roban!

Viendo lo que ocurría, el gigante salió en persecución de Periquín.


Resonaban a espaldas del niño los pasos del gigante, cuando, ya cogido a las ramas empezaba 

a bajar.  Se daba mucha prisa, pero, al mirar hacia la altura, vio que también el gigante descendía hacia él.  No había tiempo que perder, y así que gritó Periquín a su madre, que estaba en casa preparando la comida:


— ¡Madre, traigame el hacha en seguida, que me persigue el gigante!

Acudió la madre con el hacha, y Periquín, de un certero golpe, cortó el tronco de la trágica habichuela.


Al caer, el gigante se estrelló, pagando así sus fechorías, y Periquín y su madre vivieron felices 

con el producto de la cajita que, al abrirse, dejaba  caer una moneda de oro.


Material autorizado sólo para consulta con fines educativos, culturales y no lucrativos, con la obligación de citar 

invariablemente como fuente de la información la expresión “Edición digital. Derechos Reservados. Biblioteca Digital 

© Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa ILCE”.

Fin.






lunes, 15 de agosto de 2022

El gato con botas.

 Feliz encuentro hoy lunes: 15-08-2022, apreciados lectores de este blog de Literatura Infantil y Juvenil. En esta oportunidad los invito a leer uno de los cuentos tradicionales mas difundido a nivel mundial, me refiero [El gato con botas], del autor: Charles Perrault. El cual espero sea del agrado y disfrute de todos ustedes.





EL GATO CON BOTAS Charles Perrault Un molinero dejó como única herencia a sus tres hijos: su molino, su burro y su gato. El reparto fue bien simple, ya que no se necesitó llamar ni al abogado ni al notario, pues habrían consumido, por el cobro, todo el pobre patrimonio. El mayor recibió el molino, el segundo se quedó con el burro y al menor le tocó solo el gato.

Este se lamentaba de su mísera herencia: —Mis hermanos, decía, podrán ganarse la vida convenientemente trabajando juntos; lo que es yo, después de comerme a mi gato y de hacerme un manguito con su piel, me moriré de hambre. 2 El gato, que escuchaba estas palabras, pero se hacía el desentendido, le dijo en tono serio y pausado 3 —No debes afligirte, mi señor, solo tienes que proporcionarme una bolsa y un par de botas para andar por entre los matorrales, y verás que tu herencia no es tan pobre como piensas. Aunque el amo del gato no abrigaba sobre esto grandes ilusiones, aunque le había visto dar tantas muestras de: agilidad para cazar ratas y ratones, colgarse de los pies, esconderse en la harina para hacerse el muerto, que no desesperó de verse socorrido por él en su miseria.

Cuando el gato tuvo lo que había pedido, se calzó las botas y echándose la bosa tras el cuello, sujetó los cordones de esta con las dos patas delanteras, y se dirigió a un campo donde había muchos conejos. 4 Se puso a recoger hierbas, las metió en su saco y se tendió en el suelo, como si estuviera muerto, aguardó a que algún conejillo, poco conocedor aún de las astucias de este mundo, viniera a meter su hocico en la bolsa para comer lo que había dentro. Apenas se había recostado, cuando vio un atolondrado conejillo que se metía en el saco y el maestro gato, tirando los cordones, lo encerró y lo mató sin misericordia. 

Muy ufano con su presa, fue al palacio del rey y pidió hablar con él. Lo hicieron subir a los aposentos de su Majestad donde, al entrar, hizo una gran reverencia ante el rey, y le dijo: 5 —He aquí, Majestad, un conejo de campo que el señor Marqués de Carabás —era el nombre que inventó para su amo— me ha encargado obsequiarle de su parte. —Dile a tu amo, respondió el rey, que le doy las gracias y que me agrada mucho. 6 En otra ocasión, se ocultó en un trigal, dejando siempre su saco abierto; y cuando en él entraron dos perdices, tiró los cordones y las cazó. Fue en seguida a ofrendarlas al rey, tal como había hecho con el conejo de campo. 

El rey recibió con agrado las dos perdices, y ordenó que le diesen de beber. El gato continuó durante dos o tres meses, llevando al rey obsequios de parte de su amo. Un día supo que el rey iría a pasear a orillas del río con su hija, la más hermosa princesa del mundo, y le dijo a su amo: —Sí sigues mi consejo, tu fortuna estará asegurada: tienes que bañarte en el río, en el sitio que te mostraré, y en seguida yo haré lo demás. 7 El Marqués de Carabás hizo lo que su gato le aconsejó, sin saber de qué serviría. Mientras se estaba bañando, el rey pasó por ahí, y el gato se puso a gritar con todas sus fuerzas: —¡Socorro, socorro! ¡El señor Marqués de Carabás se está ahogando! Al oír el grito, el rey asomó la cabeza por la portezuela y reconociendo al gato, que tantas veces le había llevado obsequios, ordenó a sus guardias que acudieran rápidamente a socorrer al Marqués de Carabás. 8 Mientras sacaban del río al pobre marqués, el gato se acercó a la carroza y le dijo al rey que cuando su amo se estaba bañando, unos ladrones se llevaron sus ropas, a pesar de que él al verlos gritó con todas sus fuerzas: “¡Auxilio!, ¡ladrones!, ¡auxilio!”. 

El pícaro del gato las había escondido debajo de una enorme piedra. 9 El rey ordenó de inmediato a los encargados de su guardarropa que fuesen en busca de sus más bellas vestiduras para el señor Marqués de Carabás. El rey le hizo mil atenciones, y como el hermoso traje que le acababan de dar realzaba su figura, ya que era apuesto y bien formado, la hija del rey lo encontró de su agrado; bastó que el Marqués de Carabás le dirigiera dos o tres miradas sumamente respetuosas y algo tiernas, y ella quedó locamente enamorada. 10 11 El rey quiso que subiera a su carroza y lo acompañara en el paseo. El gato, encantado al ver que su proyecto empezaba a resultar, se adelantó, y habiendo encontrado a unos campesinos que segaban un prado, les dijo: —Buenos segadores, si no dicen al rey que el prado que están segando es del Marqués de Carabás, los haré picadillo como carne de budín. Cuando el rey preguntó a los segadores de quién era ese prado que estaban segando. —Es del señor Marqués de Carabás. Dijeron a una sola voz, puesto que la amenaza del gato los había asustado. —Tienes aquí una hermosa herencia, dijo el rey al Marqués de Carabás. —Verá, Majestad, es una tierra que no deja de producir con abundancia cada año. 12 El maestro gato, que iba siempre delante, encontró a unos campesinos que cosechaban y les dijo: —Buena gente que están cosechando, si no dicen que todos estos campos pertenecen al Marqués de Carabás, os haré picadillo como carne de budín. El rey, que pasó momentos después, quiso saber a quién pertenecían los campos que veía. —Son del señor Marqués de Carabás, contestaron los campesinos, y el rey nuevamente se alegró con el marqués.

El gato, que iba delante de la carroza, decía siempre lo mismo a todos cuantos encontraba; y el rey estaba muy asombrado con las riquezas del señor Marqués de Carabás. 13 El maestro gato llegó finalmente ante un hermoso castillo cuyo dueño era un ogro, el más rico que jamás se hubiera visto, pues todas las tierras por donde habían pasado eran dependientes de este castillo. 14 El gato, que tuvo la precaución de informarse acerca de quién era éste ogro y de lo que sabía hacer, pidió hablar con él, diciendo que no había querido pasar tan cerca de su castillo sin tener el honor de hacerle la reverencia. El ogro lo recibió en la forma más cortés que puede hacerlo un ogro y lo invitó a descansar. —Me han asegurado, dijo el gato, que tienes el don de convertirte en cualquier clase de animal, que puedes, por ejemplo, transformarte en león, en elefante. 15 —Es cierto, respondió el ogro con brusquedad, y para demostrártelo, verás cómo me convierto en león. El gato se asustó tanto al ver a un león delante de él que en un santiamén se trepó a las canaletas, no sin pena ni riesgo a causa de las botas que nada servían para andar por las tejas.

 Algún rato después, viendo que el ogro había recuperado su forma primitiva, el gato bajó y confesó que había tenido mucho miedo. 16 —Además me han asegurado, dijo el gato, pero no puedo creerlo, que también tienes el poder de adquirir la forma del más pequeño animalillo; por ejemplo, que puedes convertirte en un ratón, en una rata; te confieso que eso me parece imposible. —¿Imposible? —Repuso el ogro—, ya verás. Y al mismo tiempo en que dijo eso, se transformó en una rata que se puso a correr por el piso. Apenas la vio, el gato se echó encima de ella y se la comió. 17 Entretanto, el rey que al pasar vio el hermoso castillo del ogro, quiso entrar. El gato, al oír el ruido del carruaje que atravesaba el puente levadizo, corrió y le dijo al rey: —Vuestra Majestad sea bienvenida al castillo del señor Marqués de Carabás. —¡Cómo, señor marqués, exclamó el rey, este castillo también os pertenece! Nada hay más bello que este patio y todos estos edificios que lo rodean; veamos el interior, por favor. 

18 El marqués ofreció la mano a la joven princesa y, siguiendo al rey que iba primero, entraron a una gran sala donde encontraron una magnífica colación que el ogro había mandado preparar para sus amigos que vendrían a verlo ese mismo día, los cuales no se habían atrevido a entrar, sabiendo que el rey estaba allí. 19 El rey, encantado con las buenas cualidades del señor Marqués de Carabás, al igual que su hija, que ya estaba loca de amor, viendo los valiosos bienes que poseía, le dijo, después de haber bebido cinco o seis copas: —Sólo dependerá de ti, señor marqués, que seas mi yerno. El marqués, haciendo grandes reverencias, aceptó el honor que le hacia el rey; y ese mismo día se casó con la princesa. 20 El gato se convirtió en gran señor, y ya no corrió tras las ratas sino para divertirse. Material autorizado sólo para consulta con fines educativos, culturales y no lucrativos, con la obligación de citar invariablemente como fuente de la información la expresión “Edición digital. Derechos Reservados. Biblioteca Digital © Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa ILCE”. FIN.