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lunes, 17 de marzo de 2025

Juan y las habichuelas magicas.

 


  


Juan vivía con su madre en una pequeña cabaña del bosque. Poco después de que su padre muriera y su madre quedara viuda, la situación de la familia empeoró tanto que la madre tuvo que pedirle a Juan que fuera a la ciudad para intentar vender su única posesión valiosa: una vaca. El niño tomó la vaca y se dirigió a la ciudad. En el camino encontró a un hombre que le preguntó:

– ¿Adónde vas con esa vaca? ¿Quieres venderla?

Juan le explicó que se dirigía a la ciudad para vender la vaca porque él y su madre necesitaban el dinero. El hombre le dijo que no podía pagarle el precio de la vaca pero que podía darle unas habichuelas a cambio. Le explicó que se trataba de unas habichuelas mágicas que podían darle mucho más beneficios que el dinero que conseguiría por la vaca. Sin pensarlo dos veces, Juan aceptó el cambio y volvió a casa muy contento con su bolsa de habichuelas. Cuando llegó, le mostró a su madre la bolsa y esta, con gran disgusto y desesperación, rompió en llanto. Contrariada, la madre tomó las habichuelas y las arrojó a la tierra diciéndole al niño:

– Estamos perdidos, nuestro único tesoro era la vaca y ahora ni siquiera podemos contar con ella.

Al día siguiente, cuando Juan se levantó y abrió la ventana de su habitación, vio que las habichuelas habían crecido tanto que sus ramas se perdían de vista. Sin pensarlo dos veces, trepó por la planta y subió lo más alto que pudo, por encima de las nubes, hasta que llegó a una ciudad desconocida.

Juan bajo de la planta y comenzó a recorrer la ciudad. Había andado muy poco cuando vio un enorme castillo que pertenecía a un malvado gigante. En el castillo había una gallina que ponía huevos de oro cada vez que se le ordenaba. Entonces Juan pensó que con los huevos de aquella gallina él y su madre podrían tener el dinero que necesitaban para comprar la comida. Esperó a que el gigante se durmiera y, muy despacito, se llevó algunos huevos de la gallina. Salió corriendo del castillo, llegó hasta las ramas de las habichuelas y comenzó a bajar poco a poco. Ya en el suelo, salió corriendo hasta la cabaña y le contó a su madre lo que había sucedido. Su madre se puso muy contenta y así vivieron un tiempo hasta que el dinero por el que habían vendido los huevos de oro se terminó.

Cuento infantil: Juan y las habichuelas mágicas - Clker-Free-Vector-Images en Pixabay

Entonces Juan volvió a trepar por la planta hasta el castillo del gigante, pero esta vez, en vez de llevarse más huevos, decidió que era mejor tomar la gallina. Así que esperó a que el gigante se durmiera, tomó a la gallina, la metió dentro de una bolsa y salió disparado hacia su casa. Con los huevos que ponía la gallina su madre y Juan vivieron tranquilos por mucho tiempo, hasta que un día la gallina se murió.

En esta ocasión, Juan volvió a treparse por la planta y regresó al castillo. Se escondió tras una cortina y vio cómo el gigante contaba las monedas de oro que sacaba de una gran bolsa. Solo tuvo que esperar a que el gigante se durmiera y rápidamente recogió la bolsa con las monedas de oro y echó a correr hasta la planta, descendió y llegó a su casa.

Con las monedas de oro tuvieron dinero para vivir mucho tiempo. Sin embargo, las monedas también se acabaron y Juan tuvo que volver a escalar una vez más las ramas de la planta para ir al castillo del gigante en busca de un nuevo tesoro. En esta ocasión vio al gigante guardar en un cajón una cajita que, cada vez que se levantaba la tapa, dejaba caer una moneda de oro.

En cuanto el gigante salió de la habitación, el niño tomó la cajita y la guardó. Desde su escondite, Juan vio que el gigante se tumbaba en un sofá, mientras escuchaba el sonido de un arpa cuyas cuerdas se tocaban solas. De sus cuerdas salía una preciosa música. Mientras el gigante escuchaba aquella melodía, comenzó a dormirse. Juan aprovechó la ocasión para coger el arpa y echar a correr. Sin embargo, lo que no sabía era que el arpa estaba encantada, así que cuando la tomó en sus manos, del arpa salió una voz:

– ¡Señor, despierte, que me roban!

El gigante se despertó sobresaltado y empezó a perseguir a Juan, que corría desesperado para llegar a la planta. Comenzó a descender rápidamente, pero al mirar hacia arriba vio que el gigante también descendía por ella. No tenía tiempo que perder. Así que mientras descendía, Juan le gritó a su madre que le llevara un hacha.

Su madre acudió con el hacha y Juan, de un certero golpe, cortó el tronco de la habichuela mágica. Juan y su madre vivieron felices con la cajita que, cada vez que se abría, dejaba caer una moneda de oro.



martes, 11 de marzo de 2025

La gallina de los huevos de oro.

 






La Gallina de los Huevos de Oro



Había en un corral una gallina que ponía huevos de oro.

 

Su dueño, que todas las mañanas los recogía y vendía a buen precio, díjose entonces:

 

—Si los huevos de la gallina son de oro, las entrañas, donde se forman, deben contener oro en abundancia.

 

Acto seguido, mató a la gallina creyendo hacerse rico en poco tiempo; pero al comprobar que las entrañas eran como las de todas las gallinas, comprendió que había cometido un irreparable error.

 

—¡Bien merecido tengo el chasco, pues feliz estaba con mi gallinita viva que me daba un huevo todos los días! —exclamó el ambicioso, presa de honda frustración.

 

Fabula La Gallina de los Huevos de Oro

 

MORALEJA

 

La codicia es mala consejera,

y hace tu fortuna pasajera.


viernes, 24 de enero de 2025

Bienvenido el mes de enero de 2025.

 




Apreciados lectores de este blog dedicado a la literatura infantil y la poesía. En este nuevo año 2025 que se inicia continuaremos resaltando con nuestros escritos, el amplio mundo literario en general, pero en especial la literatura y poesía infantil venezolana. Nuestro portafolio incluye la masiva difusión de escritores tanto contemporáneos como emergentes, estamos conscientes que los retos son muy diversos, pero contamos con todo un equipo de asesores, tanto nacionales como internacionales que nos permitirá cumplir las actividades programadas para el primer trimestre del año en curso. Muchas gracias por el apoyo y por las críticas recibidas, las cuales permiten la revisión continua y los ajustes pertinentes. Atte. Manuel Ibarra  Escritor y poeta. 


martes, 20 de agosto de 2024

La reina de todas las virtudes. [Cuento educativo].

 









La reina de todas las virtudes.

 

 

Se encontraban un día discutiendo en una habitación, todas las virtudes porque querían determinar cuál, de ellas era la más importante, para que el hombre reinara y dominara el mundo, a la naturaleza. En ese momento intervino la fuerza y dijo:

-Yo soy la más importante virtud, para que el hombre sea feliz y pueda dominar el mundo-.

Soltando una larga carcajada la felicidad argumento:

-Disculpe amiga, pero ya que me ha mencionado le diré que, sin mí, el hombre será infeliz toda su vida y no podrá dominar el mundo que usted señala-.

Dando un salto el amor intervino:

-Sin lugar a dudas que yo debería ser la virtud más importante para el hombre, porque sin amor no tendrá felicidad y por más fuerza y poder que tenga, será un pobre desdichado-.

Pasados unos minutos el poder alzo la mano para decir:

-Disculpen amigas pero considero que, sin mí, él hombre no logrará reinar en este mundo, eso lo aseguro-.

Desde un rincón la astucia aprovecho la ocasión para afirmar:

-Recuerden una cosa, el hombre que no actúe con astucia no será nadie en la vida-.

La discusión continuaba tomando fuerza, cuando de pronto se escuchó la voz de la inteligencia:

-Escuchen amigas, las he escuchado con paciencia, ahora espero que ustedes me presten atención para que entiendan y puedan comprender que, sin mí, el hombre podrá tener todas las demás virtudes, pero no logrará dominar la naturaleza y menos el mundo. Por ejemplo, solo con inteligencia el hombre transformará la fuerza del agua y convertirla en electricidad para iluminar su vivienda, calles, pueblos y ciudades.

De igual manera solo yo le permitiría transformar la fuerza del viento y crear las velas de los barcos para navegar por mares y ríos. Por otra parte, tengan en cuenta, que el hombre inteligente es feliz y logra vencer las dificultades y obstáculos en la vida. Así como con inteligencia se logra conquistar el amor de las mujeres y no por medio de la fuerza, sino con halagos, flores, regalos y frases hermosas entre otras cosas.

Con respecto al poder les diré que es un medio de dominio, pero solo a través de la inteligencia se podrá administrar de manera prudente porque de no hacerlo, está demostrado que el poder corrompe, genera avaricia, maldad, rencor lo cual puede dañar a otras personas, sino se controla con sabiduría, e inteligencia por supuesto-.

Después de escuchar con atención las palabras de la inteligencia, las demás virtudes presentes, reconocieron que para reinar y dominar el mundo. El hombre debe ser ante todo muy inteligente para poder convertir la fuerza en poder y lograr a través del amor, ser feliz, aunque un poco de paciencia, astucia, prudencia, fortaleza y malicia [ST1] , nunca estarán demás.

 

 

Fin.

 

 


 [ST1]



jueves, 15 de agosto de 2024

La pata en el plato [Cuento humorístico].

 







La pata en el plato.

 

 

En el inmenso bosque don Tigre organizo una fiesta para celebrar su cumpleaños, razón por la cual decidió invitar a todos los animales y aves que encontraba en su camino, incluyendo al león por ser el rey de la selva. Dando un salto al verlo venir el pequeño conejo se rehusó asistir al evento mientras que el venado se perdió en veloz carrera al igual que la cebra.

Por su parte la culebra acepto la invitación pensando que la ocasión seria propicia para beber y comer de todo un poco. El gran elefante no tuvo problema en aceptar la invitación al igual que la jirafa en cambio que el loro cantaba en una rama un poco indeciso de asistir. Continuo don tigre invitando a los animales cuando se le acerco el zamuro diciéndole  a cierta distancia que no faltaría a la fiesta por nada del mundo.

En vista de que pasaban las horas don tigre sintió hambre y acercándose con sigilo a la orilla del rio, sorprendió a doña pata quien solitaria se estaba refrescando entre las aguas, para calmar el calor del mediodía. Sin pensarlo dos veces el feroz tigre se comió al ave no sin antes dejar sus patas para servirlas de comida a los asistentes a su fiesta. Llegada la noche, el bosque resplandecía ya que en la madriguera del tigre había luces y mesas repletas de frutas y comidas. Uno a uno fue llegando los invitados incluyendo al loro que parado sobre la rama de un árbol observaba la velada.

Don tigre muy cordial servía bebidas y conversaba con el león y con el elefante. De pronto llegó don pato quien dando gritos preguntaba por su esposa doña pata a la cual no encontraba por ninguna parte. En ese momento el zamuro se le acerco y muy apenado le puso una de sus manos sobre el hombro al tiempo que le decía:

-Don pato le doy mi sentido pésame y mire su pata esta en este plato-.

Inmediatamente todos los animales sorprendidos se retiraron del lugar algunos en veloz carrera como la jirafa al comprender que don tigre se había comido la pata de don pato mientras el loro gritaba:

-Don tigre se comió la pata de don pato,

y solo dejó su pata en el plato-.

 

 

Fin.

 

Autor: Manuel Ibarra 

Caracas/Venezuela

15-08-2024

Derechos reservados.

 

 


viernes, 9 de agosto de 2024

Niño bueno, niño malo.

 









Niño bueno, niño malo.

 

En un apartado pueblo vivía una familia de campesinos dedicados al cultivo de hortalizas, frutas y cría de animales domésticos. Tenían un par de hijos gemelos a los cuales querían mucho, se llamaban Luis Alejandro y Pedro Miguel. Los pequeños fueron creciendo, pero los padres pronto notaron ciertas diferencias por ejemplo Luis Alejandro era muy travieso y juguetón, le hacía maldades a los animales mientras que Pedro Miguel era todo lo contrario. La madre de ambos doña María le preocupada aquella situación razón por la cual se lo comentaba a menudo a su esposo don Carlos Calatrava quien continuamente reprendía a Luis Alejandro de manera severa y ruda.

Un día mientras visitaba la iglesia del pueblo doña María decidió conversar con el sacerdote sobre el caso ya que alarmada por encontrar a un pequeño gato colgado en uno de los árboles del jardín, al preguntar a su hijo Luis Alejandro este admitió de manera muy tranquila que el pequeño gato se había comido unos de los ratones del bosque, razón por la cual había decidido colgarlo del árbol como escarmiento para los demás gatos.

Después de escuchar con atención el relato, el sacerdote Rogelio Castañeda le pidió que en la próxima reunión llevara al niño para hablar con él y aconsejarlo sobre los aspectos del bien y del mal. Así sucedió, la siguiente semana doña María se llevó a Luis Alejandro a la misa. Una vez terminado el oficio religioso el sacerdote decidió sentarse junto al pequeño de nueve años para conversar un rato:

-Hola Luis Alejandro soy el padre Rogelio-

¿Dime como te sientes?

-Muy bien padre, me siento contento de visitar la casa de Dios-.

¿Y dime has hecho algo malo recientemente de lo cual quieras hablarme?

-Bueno padre, algo malo como hacerle daño a otra persona, no creo-

-Por cierto, hace unos días decidí colgar a un pequeño gato de un árbol porque se comió a un ratón del bosque-.

¿No crees que eso es algo malo Luis Alejandro?

-No padre todo lo contrario   el gato se comió a ese pequeño ratón, que a lo mejor andaba en busca de comida para su familia-.

-Eso no lo sabemos Luis Alejandro-

¿no te has preguntado que el gato también andaba en busca de comida para su familia?

-No lo creo padre, porque yo he visto a mi madre echarle todos los días comida a esos gatos que tenemos en nuestra casa-.

-Bueno Luis Alejandro quiero pedirte que no vuelvas a colgar gatos en los árboles de tu casa-

-No le prometo nada padre, porque eso sería como pensar que usted deja entrar en esta iglesia, solo a los buenos y excluye a los malos-.

Terminada la conversación el sacerdote se acercó a doña María y le comento en vos baja:

-Debo decirle que tiene usted un niño muy inteligente para su edad, con una capacidad de análisis y reflexión asombrosa. Su corazón tiene un lado bueno y uno malo. Démosle tiempo para que crezca y veamos su comportamiento como adolescente-.

Pasados los años, aquellos niños crecieron y ya convertidos en adolescentes se marcharon de aquel pueblo para estudiar en la ciudad. Pedro Miguel decidió estudiar leyes mientras que Luis Alejandro estudiaba veterinaria. En cierta ocasión regresaron al pueblo a pasar el receso escolar y estando de compras en el mercado, se encontraron en una calle el joven Luis Alejandro y el padre Rogelio:

-Hola hijo, que bueno que te encuentro-.

¿Deseaba preguntarte como te va con tus estudios?

-Excelente padre Rogelio y recordando nuestra vieja charla en la iglesia le diré que con mis estudios de veterinaria he aprendido a controlar mi lado bueno y mi lado malo-.

¿Puedes explicarme como lo has logrado hijo?

-Bueno padre escuche con atención, con mis estudios me he dado cuenta por ejemplo que existe un procedimiento científico por medio del cual, se puede controlar la reproducción en los animales y así mantener el equilibrio en la naturaleza ósea que no hay necesidad de matar animales indiscriminadamente como yo lo hacía cuando pequeño. Vio que si pueden convivir lo bueno y lo malo-.

-Hijo ese es un milagro del cual quiero conversar con tu querida madre-.

Mientras Luis Alejandro continuaba con su recorrido de compras por el mercado, el padre Rogelio reflexionaba en silencio sobre aquella interesante conversación.

 

Fin.


Autor:  Manuel Ibarra  

Caracas/Venezuela 

09-08-2024  

Derechos reservados.


martes, 11 de junio de 2024

La gallina chueca [Poesía infantil].

 







La gallina chueca

 

 

La gallina chueca, quiere al fin poner

un huevo de oro, para convencer.

 

Vive muy contenta, la bella gallina

aunque luzca altiva, ella no es sifrina.

 

Alla en el corral, todos la consienten

la gallina chueca, siempre complaciente.

 

El gallo feliz, cuida a su gallina,

del pavo, del pato, del puerco y cochina.

 

Siempre cacareando, se oye en las mañanas,

la gallina chueca, da huevos con ganas.

 

Y doña Jacinta, sonriente comenta

la gallina chueca, será presidenta.

 

Ya todos quisieran tener mi gallina

no vendo ni rifo, aquí ni en la china.

 

La gallina chueca reina del corral

Con todas las aves ella es muy cordial.

 

Y sus huevos son, un rico manjar

Una gran delicia para el paladar.

 

 

 

Autor: Manuel Ibarra©